Las ventanas corredizas son el punto de entrada del polvo al hogar, son puntos esenciales para la comodidad ya que gracias a ellas el hogar se mantiene fresco y luminoso. Es necesario mantener la buena imagen de las ventanas para brindar la sensación de higiene a todos los miembros del hogar.
No obstante, no se trata solo de cuidar el vidrio o los elementos metálicos sino también aquellos puntos de difícil acceso de las ventanas corredizas donde se acumula el polvo y la suciedad.
Con el tiempo el descuido puede convertirse en un reto, ya que es común encontrar oxidación en estos lugares así como resistencia en la movilidad de los rieles.
Pero no te preocupes, en Listo y Limpio siempre tenemos buenos consejos para ayudarte a limpiar las ventanas francesas.
¿Cada cuánto tiempo se deben limpiar las ventanas?
La frecuencia de higiene va a depender de las dinámicas de cada hogar o local comercial, desde nuestro punto de vista aconsejamos un mantenimiento mensual para los locales, de esta manera se evita que la suciedad se acumule, se facilita el trabajo y se brinda una imagen higiénica a los clientes en todo momento.
Por otro lado, al hablar de una residencia se entiende una situación diferente en la que puede proponerse un lapso de limpieza trimestral. De esta manera se asegura que la ventana corrediza continúe funcionando y se evita la suciedad de manera periódica.
Productos que puedes usar
Es importante considerar productos naturales o no abrasivos que no deterioren el aluminio. La mayoría de las ventanas francesas están hechas de aluminio natural o pintado que puede oxidarse después de una lesión con químicos.
Las opciones que podemos recomendar son:
Bicarbonato de sodio:
Un componente natural que ayuda a eliminar las manchas de óxido y combate hongos.
Vinagre o limón:

Cualquiera de estos ácidos son elementos necesarios para limpiar las zonas complicadas de la ventana.
Jabón líquido neutro:
Ideal para suavizar los puntos con mugre acumulada.
Cepillos y/o herramientas pequeñas:
Esenciales para alcanzar las zonas difíciles si no se tienen es poco probable que se logre erradicar la suciedad.
Recomendaciones finales
Nuestros consejos para limpiar las ventanas corredizas se enfocan en brindar herramientas cercanas que sean eficientes y logren un resultado positivo.
Elimina el polvo:
Para iniciar la limpieza puedes utilizar un paño seco, un cepillo o estropajo suave y flexible que ayude a sacar el polvo del área del riel. De esta manera solo quedará pendiente combatir el sucio acumulado en las esquinas.
Bicarbonato y vinagre:
La combinación perfecta para arrancar la suciedad incrustada, con esta mezcla podrás eliminar cúmulos de polvo y hongos que pueden adherirse a las ventanas francesas y pasar desapercibidos por un largo tiempo.
El truco está en espolvorear el bicarbonato de sodio por las áreas afectadas, con una spray con vinagre se rocía este ácido y se crea una reacción efervescente que ayudará a sacar la mugre. Puedes ayudar el proceso con un cepillo de diente o hisopos.
Incluso, puedes hacer una primera limpieza con cepillo y luego una segunda aplicación con la mezcla.
Agua y jabón neutro líquido:
El lavaplatos líquido es un detergente neutro que garantiza el cuidado de las piezas de aluminio de la ventana francesa, por lo tanto limpiar con él es seguro.
Recomendamos calentar un poco de agua y mezclar jabón en ella, homogeneizar la mezcla y luego ponerla con cuidado en el riel de la ventana, con la ayuda de un cepillo de diente se puede ayudar al producto a retirar la suciedad.
Los efectos desengrasantes del jabón ayudarán a aflojar la mugre y se logrará el objetivo.
